Escuela de Padres y Madres

PRIMERA REUNIÓN DE ESCUELA DE PADRES 2016

“SEXUALIDAD; EDUCAR EN Y PARA LA AFECTIVIDAD”

SEXUALIDAD: La sexualidad forma parte de todas las personas, desde el nacimiento, hasta la muerte, por tanto niños, jóvenes y adultos son sexuados. Implica el sexo  (hombre  o  mujer),  los  afectos,  los  roles  de género, los cambios físicos, las relaciones sexuales, entre otros.

SEXUALIDAD INFANTIL: Para los padres y madres de familia, abordar la sexualidad de sus hijos pequeños constituye un reto a enfrentar en la cotidianidad. La decisión más acertada es tratar con normalidad y certeza las dudas y curiosidades de los niños que se encuentran en etapa de descubrimiento y exploración. Algunas de las siguientes recomendaciones pueden resultar útiles para afrontar la sexualidad infantil.

Normalizar la curiosidad y exploración de los niños pequeños.  A  partir  de  los  2  o  3  años  los  niños descubren las diferencias entre los hombres y mujeres, los órganos genitales y diferencias físicas entre sus cuerpos y los cuerpos de los adultos; esto genera curiosidad y llama su atención generando en ocasiones exploración de su propio cuerpo, sin embargo debe orientarse desde muy pequeños en relación a las restricciones y cuidados sobre el cuerpo, los genitales o partes íntimas de los niños.

Promover la equidad de género y el respeto por la diferencia. Entre los cinco y los siete años, los niños y niñas empiezan a descubrir su masculinidad o feminidad, por lo que tienden a juntarse con personas de su  mismo  sexo.  Busque  abordar  las  diferencias desde un punto de vista constructivo, y responda a las curiosidades de los niños cada vez que sea necesario.

Mantenerse atento a conductas inadecuadas. En ocasiones, la curiosidad y exploración pueden tornarse riesgosas. Frente a la insistencia de los niños y niñas a la manipulación de sus genitales o los de otros niños, es          recomendable     indagar     las     causas     de     su comportamiento y descartar que no se deba a una influencia de adultos o niños mayores que ellos. Suele ser de gran ayuda el acompañamiento psicológico para los padres y los niños.

Mantener una comunicación abierta con los hijos. Ser padres confiables. Estando dispuestos y deseosos de contestar cualquier duda que ellos puedan tener. Se han  realizado  numerosos  estudios  que  demuestran que los niños que reciben información sexual de sus padres suelen retrasar el comienzo de su actividad sexual y evitar comportamientos de riesgo en comparación con aquellos suyos padres nunca se ocuparon de ofrecerles tal educación.

Generar un clima familiar de confianza, donde el niño o la niña desde pequeño y hasta la adolescente sea capaz de preguntar y hablar sobre diversos temas con naturalidad. Es importante para los padres estar pendientes de las oportunidades que se presentan para   hablar   de   sexualidad   con   sus   hijos.   Esto permite  que  ellos  sientan  que  hablar  de  sexo  es algo normal dentro de la vida familiar y no un tema tabú, diferente y extraño.

Responde con naturalidad, de forma espontánea y precisa a las preguntas de sus hijos. Se sugiere que en  caso   de   no   poder   responder   por   distintos motivos, explicarle al niño que se informarán mejor o que por ejemplo les incomoda la pregunta porque no  están  acostumbrados  a  hablar  de  sexualidad, pero que le responderán de todas maneras; o que necesitan conversar con la madre o padre la mejor respuesta para dar. Lo importante es mantener una actitud  tranquila  y  natural  frente  a  estos  temas, para que su hijo(a) siga confiando en ustedes como fuente de información valiosa.

Compartir   y   comunicar   sus   propios   valores, normas  y  creencias  y  actuar  en  coherencia  con ellos. los hijos necesitan conocer las creencias, los sentimientos y las actitudes de sus padres en relación con la sexualidad. También es importante que  expliquen  el  porqué  de  sus  creencias.  Nadie más que los padres pueden trasmitir los valores intrínsecos a una gran diversidad de temas relacionados (orientación de género, imagen corporal,   aborto,   iniciación   sexual,   amor,   sexo casual, matrimonio, abstinencia, entre otros). Es importante que para esto tengan claridad respecto de lo que realmente quieren transmitir y ponerse de acuerdo ambos padres.

Promover   en   sus   hijos   el   desarrollo   de   una autoestima y autoconcepto positivo, como fundamento del cuidado del cuerpo, del respeto por sí mismo y por los otros.

Mantenerse    informado    y    actualizado    sobre sexualidad infantil y adolescente y todo lo que permita disminuir riesgo asociado a la actividad sexual y abuso sexual. No olvidar que brindar información verídica y coherente sobre sexualidad a sus hijos no causa daño, ni promueve conductas sexuales precoces, sino por el contrario, los prepara para un futuro de decisiones personales.